FOTOS DE MÁLAGA

MÁLAGA EN BLANCO Y NEGRO -  1920 - 1929

En ésta época, contaba Málaga con dos arrabales fuera de las murallas y un comercio que poseía un discreto radio de acción con Marruecos. La ciudad contaba con una clase media dedicada a la artesanía y al comercio regulada por el tratado del buen gobierno del zoco, redactado por el malagueño Al-Sagasti.

LA CORACHA, una de las estampas mas significativas de la Málaga de la época, hoy desgraciadamente 'enterrada' en la vorágine del hormigón. Años 20.

Hasta 1143 no son expulsados de Málaga, donde, años más tarde, gobernaría Ibn Hud (hasta 1238) ferviente antialmohade. A la muerte de Hud, se ofrece la ciudad al rey de Granada Mohamed I, formando parte del reino nazarí hasta finales del siglo XV.
Baños de Apolo. Años 20. Ubicados en la playa de la Malagueta, los Baños de Apolo, al igual que los de La Estrella o los del Carmen, ofrecían al ciudadano todas las comodidades para un recatado día de playa. Según datos de la época, los Baños de Apolo contaban con dos albercas para los distintos sexos. Gibralfaro. Años 20. Gibralfaro sin un árbol y la Alcazaba convertida en barrio ofrecen una imagen tan insólita que bien pudiera pensarse que la foto corresponde a otra ciudad. En 1933 comienzan las obras de restauración de la Alcazaba y un lustro más tarde la reforestación de Gibralfaro.
En esta época, vivían en Málaga unas 15.000 personas. En su conjunto, la población islamo-malagueña se atuvo a la ortodoxia religiosa más estricta bajo la tutela de los alfaquíes. Ortodoxia que respondía más a las normas de comportamiento social. La población no musulmana constaba de una importante minoría judaica mientras que la presencia de cristianos se reducía a los cautivos apresados en hechos bélicos, forzados a trabajabar en las Atarazanas, dónde se construían navíos ligeros para la vigilancia ribereña y el corso además de una pequeña colonia de comerciantes extranjeros. En la Alcazaba residía el gobernador de la ciudad, a menudo un príncipe nazarí, como delegado del sultán, rodeado de secretarios y juristas.

Pantano del Agujero. Años 20. Tras la «riá» de 1907 las autoridades se dieron cuenta de que la ciudad no podía seguir a merced de las crecidas del Guadalmedina. Se propone entonces la construcción del pantano del Agujero, cuya construcción fue iniciada en 1911. La foto recoge las obras de dicha presa, que se prolongarían durante diez años.

Plaza partida. Años 20. Hoy nos parecería algo insólito, pero durante aquellos años no resultaba nada extraordinario encontrar la Plaza de Toros de la Malagueta dividida en dos, para celebrar, como muestra la foto, dos corridas a la vez. Lo que no sabemos es si el precio de la entrada también se duplicaba.

En 1348, mientras la peste negra asolaba toda Europa, la Alcazaba y Castillo de Gibralfaro toman su forma definitiva. La ciudad dispone de varias puertas que permiten el paso a través del recinto amurallado, cuyos nombre siguen perdurando hoy: Puerta Oscura, Puerta del Mar...

Plaza de la Merced. Años 20. Fue a mediados del siglo XVIII cuando la plaza de la Merced toma importancia urbanística, y a partir de entonces no hace sino consolidarla. En este lugar vivieron el escultor Fernando Ortiz, el pintor Bernardo Ferrándiz y, como es bien sabido, también fue cuna de Picasso.

Vista parcial de Málaga con Gibralfaro al fondo. Año 1920.

En esta etapa vivió uno de sus hijos más ilustres: el filósofo y poeta judío Ibn Gabirol, el cual será el primero en acuñar el término Ciudad del Paraíso (usado posteriormente por Vicente Aleixandre) para referirse a su ciudad natal

Oficina de Turismo, ubicada en el puerto de Málaga. Año 1920. Interior de la oficina de Turismo, del puerto de Málaga. Año 1920.
La conquista del reino de Granada comienza con la toma de Alhama por los cristianos en febrero de 1482. A los pocos meses, Muley Hacen se refugia en Málaga al ser destronado por su hijo Boabdil con el apoyo de los abencerrajes que habían regresado del exilio

Año 1920. Plaza de la Merced y al fondo la iglesia de la Merced.

Romería de la Virgen de Zamarrilla. Plaza de la Marina. Año 1920.

Plaza de la Merced. Año 1920.

Durante la Reconquista los árabes construyeron gran cantidad de torres de defensa para la ciudad; así, al oeste Torremolinos, al norte Puerto de la Torre (antiguo camino a Antequera), al noroeste las 11 torres de Alhaurín de la Torre (de las que no quedan restos) y la torre de Alhaurín el Grande y al este la de Torre de Benagalbón.

Fuente pública en la calle Canon. Año 1920. Subida a la Alcazaba por la calle Nuevo Mundo. Año 1920.

 

Plaza de la Aduana. Año 1920. Calle La Trinidad. Año 1920.
 
La Catedral y Gibralfaro. Año 1921. Hidroeléctrica del Chorro. Año 1921.

Calle Molina Lario. Año 1922

La conquista de la ciudad de Málaga por los Reyes Católicos en agosto de 1487 supuso un episodio sangriento en la guerra final por la conquista del Reino de Granada.

Calle Larios, Año 1922. Hotel Reina Victoria. 

Exposición industrial. Año1924 . Instalada en los jardines de Pedro Luís Alonso. esta exposición, promovida por Narciso Díaz de Escobar, recogía una amplia muestra del comercio, la industria, la artesanía y el sector textil. La casa Fiat aprovechó la ocasión para mostrar el último grito en coches.

Después de un largo asedio cortando las entradas de agua y víveres a la ciudad, desde el 5 de mayo al 18 de agosto, el poderoso ejército castellano formado por 12.000 jinetes, 25.000 infantes y 8.000 soldados más de apoyo, logró tomar la ciudad defendida por 15.000 gomeres africanos y guerreros malagueños.

El asedio de la ciudad fue uno de los más largos de la Reconquista, duró 6 meses y cortó el suministro de alimentos, rindiéndose estos el 13 de agosto de 1487, la población fue castigada a la esclavitud o a pena de muerte, con excepción de veinticinco familias que pudieron permanecer en Málaga, como mudéjares, en el recinto de la morería. La conquista de Málaga supuso un durísimo y definitivo golpe para el reino nazarí de Granada que perdía así su principal puerta marítima.

 

Vista panorámica. Año 1924.

Calle Larios. Año 1925

El rey Fernando de Aragón decidió aplicar un castigo excepcional y se negó a conceder una capitulación honrosa para los vencidos.

Excepto el grupo del mercader Alí Dordux que rindió la ciudad a espaldas del arraez Hamad al Tagrí o El Zegrí que resistiría en el castillo de Gibralfaro unos días más, los 15.000 supervivientes fueron convertidos en esclavos.

Avenida de Cervantes, Casa de Correos y Ayuntamiento. Año 1925.

Año 1926. A la derecha LA ADUANA, al fondo vista parcial de la Catedral y el palacio de Villalcalzar.

Entre 5.000 y 6.000 cristianos repoblaron la provincia (1.000 la capital). En un primer momento se levantaron cuatro parroquias en la capital: las iglesias del Sagrario -dedicada a San Pedro, fundada en 1488 y reconstruida en el siglo XVIII, San Juan, Santiago y Santos Mártires.

Calle Larios. Año 1926.

Fuente de las tres gracias y la Coracha. Año 1926.

La ciudad empezó a cambiar su trazado urbano al adaptarse las nuevas construcciones al gusto de los reconquistadores. Se abre un eje longitudinal al que se añade otro transversal, en sentido noroeste-suroeste, cruzándose ambos en la "plaza de las cuatro calles", la Plaza Mayor (hoy en día, Plaza de la Constitución), y se empezó la construcción de la Catedral de Málaga sobre los cimientos de la mezquita mayor.

El Limonar. Año 1926.

Alameda de Alfonso XIII. (Después Avda. del Generalísimo y posteriormente Alameda Principal). Año 1926.

Las iglesias y conventos construidos fuera del recinto amurallado que empezaron a aglutinar a la población dan lugar a la formación de los barrios de extramuros, como La Trinidad o el Perchel. En esta época tiene lugar la construcción del puerto y su posterior ampliación.

Parada de taxis en el Paseo del Parque. Año 1926.

Vista desde La Coracha. Año 1926.

El artesanado malagueño se divide en siete grandes bloques: textil, cuero, barro, metal, madera, construcción y alimentación. Málaga se convierte en un lugar de salida para los excedentes agrícolas de los reinos de Córdoba y Jaén, así como en punto de entrada de una serie de bienes que, al superar la demanda del mercado local, son llevados al interior de Andalucía.

Vista desde el monte Sancha. Año 1926.

La Coracha. Año 1926.

Del siglo XVI al siglo XVIII, la ciudad entró en una época de decadencia, no sólo por las consecuencias que trajo consigo el levantamiento de los moriscos y su posterior expulsión, sino también por las epidemias e inundaciones provocadas por el río Guadalmedina, que se vieron acompañadas de varias malas cosechas sucesivas durante el siglo XVII, epidemias, terremotos, inundaciones, explosiones de molinos de pólvora y las levas de soldados (alistamientos forzosos). A pesar de ello, la población aumentó de 3.616 familias a 4.296.

Puerto de Málaga. Año 1926.

Vista desde Gibralfaro. En el centro los baños Apolo. Año 1926.

En 1585, Felipe II ordena un nuevo estudio del Puerto, construyéndose un nuevo dique en 1588, en la zona de levante, junto a La Coracha. En los dos siglos siguientes el Puerto se fue prolongando tanto a poniente como a levante. El edificio de la Aduana comenzó a construirse en 1791, y las obras no concluyeron hasta 1842.

Año 1926. La Caleta.

Plaza de la Constitución. Año 1926

En el siglo XVII, el vino y las pasas eran los productos que ocupaban la preeminencia de las exportaciones malagueñas y, por tanto, constituían la principal fuente de ingresos. En el ramo textil destacaba la seda, muy ligada a los moriscos.

Alameda de Alfonso XIII. (Después Avda. del Generalísimo y posteriormente Alameda Principal). Año 1926.

Una de las primeras líneas ALAMEDA-EL PALO. Año 1927.

Socialmente el estamento aristocrático se vio incrementado por los procesos de "refeudalización" producido por la venta de señoríos, a la vez que acaparaba los altos cargos con la implantación de la nobleza. El municipio, que era una pieza básica de gobierno de los Austrias, sufrió las consecuencias de la corrupción general de la época por la venta de cargos y, además, por su sometimiento a las oligarquías ciudadanas, usurpadoras del poder político local.

La Malagueta. Año 1928.

 

AGRADECIMIENTOS.

A ANTONIO CABRERA por su importante aportación. A PEPEPRADO por la cesión de imágenes. A JULIÁN SESMERO por su libro 'Encuentros con Málaga' . A ANTONIO JURADO NAVAS  por la cesión de las fotos de la exposición 'Málaga,, una visión panorámica' de Lucien Roisin. y por otras fotos e informaciones facilitadas. Las fotos con la marca 'www.todocoleccion.net' están bajadas de la página web www.todocoleccion.net  y las de la marca 'www.malagahistoria.com', de www.malagahistoria.com.  Gracias.