DIÁLOGOS PARA BESUGOS
ARMANDO MATÍAS  GUIÚ

 

- ¡Buenos días!

- ¡Buenas tardes!

   Pasan unos segundos sin que se oiga una voz. Hasta que …:

- ¿Desea usted algo?…
- Pues no sé, no lo había pensado.
- Si quiere algo, lo piensa y me lo dice…
- Pues, sí. Deme algo.
- ¿Qué es lo que quiere?…
- Pues, algo…
- Bien, ¿Qué tal un reloj de cuco o una ensaladera?…
- No, gracias. Quiero algo. Usted me preguntó que si quería algo, ¿no?, bueno, entonces deme algo.
- Mire, ya le digo lo que tengo.
- Pero eso no es algo. Eso es un reloj de cuco, una ensaladera, …
- También tengo cacerolas, vasos, copas, loros, …
- Parece usted tonto. Me ofrece algo y luego quiere que me compre cacerolas, vasos, copas y loros!
- Es usted un antipático.
- De todos modos, entré aquí porque llovía y como usted no me vende algo, me voy.
- ¡Buenas tardes!
- ¡Buenos días!
 

 Los "Diálogos para besugos" aparecen por primera vez en la revista de historietas "Tío Vivo" hacia los años 60 y se hicieron muy famosos.