- - ¿Desea usted algo?…
- - Pues no sé, no lo había
pensado.
- - Si quiere algo, lo piensa y me
lo dice…
- - Pues, sí. Deme algo.
- - ¿Qué es lo que quiere?…
- - Pues, algo…
- - Bien, ¿Qué tal un reloj de
cuco o una ensaladera?…
- - No, gracias. Quiero algo.
Usted me preguntó que si quería algo, ¿no?, bueno, entonces deme
algo.
- - Mire, ya le digo lo que tengo.
- - Pero eso no es algo. Eso es un
reloj de cuco, una ensaladera, …
- - También tengo cacerolas,
vasos, copas, loros, …
- - Parece usted tonto. Me ofrece
algo y luego quiere que me compre cacerolas, vasos, copas y loros!
- - Es usted un antipático.
- - De todos modos, entré aquí
porque llovía y como usted no me vende algo, me voy.
- - ¡Buenas tardes!
- - ¡Buenos días!