ÍBICES

 

 1968 - 1971

 
En el local de ensayo en Fika 58 (Lonja trasera)
José Ramón Joaquín Santos Vaquerizo González Jesús Vaquerizo González
Guitarra Batería Bajo Guitarra
 
Santos Vaquerizo González Jesús Vaquerizo González Curioso diseño del parche de la batería
Sus dos primeros fundadores  
Reseña histórica

 

 

 

  Inicialmente, fuimos un dúo formado por Santos y Jesús Vaquerizo González y, a mediados de 1969, incorporamos a Charly y a José Ramón para formar un cuarteto. A principios de 1970, Charly se unió a otro grupo y fue sustituido por Joaquín Mora (de San Ignacio) ex-batería de Magmas.

  Tocamos en la sala Stella (Santutxu), en Gazteleku (detrás del Ayuntamiento de Bilbo), en el Club Juvenil (Ortuella), en Salones de actos de centros de estudio (Oscus, Maristas, Berriotxoa...) y parroquiales (San Francisquito, en Santutxu; Santa Ana, Bolueta; etc.) y en el festival organizado por Tony Landa en el verano de 1971 en el que participamos una gran cantidad de grupos en tres días. Este festival se celebró en las salas Holiday, Arizona y Seis Estrellas y a Íbices nos tocó actuar en Holiday. Uno de los grupos que obtuvieron un premio fue “Comics” del que más tarde fui componente. ÍBICES, fuimos descalificados por un jurado enojado por la reacción del público, pero siempre nos sentimos como los auténticos ganadores: fuimos los únicos (de 64 grupos) que, tras nuestra actuación, recibimos un enorme griterío de “otra, otra, otra...” aunque los organizadores no nos permitieron satisfacer al público. También fuimos los únicos que, a la salida del festival, nos encontramos con decenas de admiradoras y admiradores que nos rodearon pidiéndonos autógrafos. Este fervor del público fue la causa de nuestra descalificación: emocionados por lo oían, los asistentes al festival quisieron acercarse lo más posible al escenario y arrastraron en su ímpetu al jurado, que rodó por los suelos con sus respectivas mesas y sillas. No tuvieron oportunidad de escucharnos atentamente, así que nos descalificaron.

  ÍBICES fue un grupo modesto, pero innovador en dos campos: eliminó la abominable costumbre de decidir el repertorio sobre el escenario y consiguió que sus improvisaciones sonaran a auténtico blues y rock & roll.
Hasta la aparición del dúo Íbices, la espera entre canciones se hacía interminable porque los componentes de los grupos, una vez terminada una canción, se ponían a decidir cual sería la siguiente y, a veces, se pasaban más tiempo en esas decisiones que tocando. Santos y yo, lo decidíamos antes de subir al escenario (los programas solían ser cortos) y cuando formamos el cuarteto, como resultaba más difícil que los cuatro recordáramos largos programas, confeccioné unas fichas en las que en cada una puse el título de una canción, el autor y la duración aproximada, y antes de salir al escenario las ordenábamos en función del tiempo que deberíamos estar tocando, para que uno de nosotros leyera la que correspondiera. De esa manera el tiempo entre canciones se redujo a unos segundos.
Comics, aún continuaba con la vieja costumbre de decidir el repertorio sobre el escenario y cuando quise cambiarla fue un poco tarde porque el grupo estaba en franco declive por culpa del servicio militar, ya que el vocalista y el bajista tenían que incorporarse en breve.
En Lazy, mejoré el sistema escribiendo una docena de programas numerados –según el tiempo de actuación y variando su contenido– entregando copias a cada componente del grupo. Antes de salir al escenario decidíamos el número de programa a utilizar y cada uno colocaba su copia en un lugar discreto, pero a su vista, y de esta manera en cuanto terminaba una canción comenzaba la siguiente sin esperas y sin que alguien tuviera que anunciarla. The Word, siguió con esa sana costumbre.

  Como he comentado anteriormente, nadie nos enseñaba los misterios del rock y por ello pasé cientos de horas analizando todos los discos que llegaban a mis manos. Al principio no entendía por qué el sentimiento me decía que las canciones estaban en modo menor, pero una vez encontrados los acordes resultaban en modo mayor. Llegué a la conclusión de que los rockeros trabajaban, simultáneamente, en dos tonos diferentes (por ejemplo LA para las armonías y DO, tono y medio alto, para las melodías; ambos mayores) y de esta manera funcioné un tiempo hasta que un día me di cuenta de que el relativo del tono mayor que usaba para las melodías poseía el mismo tono que el de las armonías pero con modo contrario, o sea menor (que era lo que mi sentimiento me decía). De esa manera resultaba mucho más fácil manejarlos y empecé a comunicar mi descubrimiento a todo el que quiso escucharme pero, para mi decepción, no quisieron hacerme caso: decían que no se podían mezclar dos modos y que se lo demostrara con partituras pero ¿de dónde iba yo a sacarlas? ¡si no se editaban! No me importó mucho, las improvisaciones a mi me sonaban a auténtico blues-rock y a ellos no.

  El grupo desapareció en Noviembre de 1971 por culpa del servicio militar: tuvimos que incorporarnos los tres mayores. A Santos le tocó año y medio más tarde, pero consiguió librarse y en quince días estaba de vuelta, pero ÍBICES ya era parte de la historia y no resurgió

Mas datos
 
Formación:
 


   Jesús Vaquerizo González (guitarra solista, armónica y segundas voces)
-  Charly _____ (batería) sustituido por Joaquín Mora, ex-batería de Magmas 
-  José Ramón _____ (guitarra rítmica) 
-  Santos Vaquerizo González (voz solista y guitarra baja)
 
Instrumentación:
 

Batería Honsuy; bajo Hofner; guitarra rítmica Galanti y solista Jomadi (fabricada en la calle Prim de Bilbo, por 
JOsé MAría DIéguez); dirtosionador (fuzz) y wah-wah, Tenoxy; equipo de voces Sivium II; micrófonos Shure; amplificadores Musicson y Jomadi; armónica Hohner.


Fuimos Fuimos un grupo con canciones propias (dos de ellas: "Bombo Twist" y "You love my Hair" fueron muy aplaudidas) pero también llevábamos en el repertorio versiones de The Beatles, The Shadows, George Harrison, Free, Shocking Blue, Cristie, The Who, The Guess Who,The Doobie Brothers, Creedence Clearwater Revival, Kenny Rogers...
 
Basado íntegramente en la narración que Jesús Vaquerizo González (uno de los protagonistas de esta historia) hace en su blog
 
 

 "Jim".  Webmaster & Corresponsal