LOS DIABLOS ROJOS

 

1962 - 196...

 
Año 1964.
FALETE (Vocalista),  GUILLERMO POLO (Batería), JOAQUÍN TORRES (Guitarra solista), IGNACIO ALBÉNIZ (Guitarra rítmica) y JAIME PALAFOX (Bajo) (más tarde JAVIER NAVARRO). GUILLERMO POLO (Batería), JOAQUÍN TORRES (Guitarra solista), IGNACIO ALBÉNIZ (Guitarra rítmica) y JAIME PALAFOX (Bajo) (más tarde JAVIER NAVARRO).
 
   
   
 
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Reseña histórica
 

Joaquín Torres nació en 1949. Empezó a tocar con 13 años en LOS DIABLOS ROJOS: corría el año 1962. Con este grupo llegó a tocar en las famosas matinales del Price madrileño. Su primera guitarra fue una CUSTOM, que según nos cuenta Joaquín, las hacía Cerrada para BIOK, un establecimiento que estaba en el número 12 de la calle Leganitos madrileña, y que se dedicaba a vender estos instrumentos de fabricación nacional, en una época en que conseguir aquí una guitarra americana no era nada fácil. Joaquín era ya un seguidor del gran Chet Atkins, y según nos comenta, ello no sólo fue fundamental en su afición tan temprana por la guitarra, sino también cuando pudo elegir sus guitarras preferidas; pero para poder conseguir una Gretsch, aún habría que esperar unos meses...

Cuando el término "rock and roll" eran tan sólo tres palabrejas en inglés que casi nadie entendía, ya había algunos pioneros en España que comenzaban a imitar los ritmos frenéticos y los sonidos ingleses y americanos que llegaban a través de escasos vinilos de los instrumentales The Shadows o de Elvis Presley por poner dos ejemplos de los más conocidos. En Madrid concretamente nacieron algunos de los primitivos conjuntos musicales de rock como Los Pekenikes, Los Estudiantes o Los Diablos Rojos. Estas formaciones surgieron en los colegios Ramiro de Maeztu, Sagrada Familia y Maravillas respectivamente. Algunos de sus alumnos tuvieron desde pequeños una inmensa curiosidad por la música y por ello se decidieron a comenzar una interesantísima andadura artística con la que continúan a día de hoy.

Torrejón, la cuna del rock

 Era el principio del principio de la música moderna en nuestro país, corrían los últimos años 50 y el rockabilly aún anterior a lo que se conoce como rock and roll hervía en la sangre de estos jóvenes estudiantes. Gracias a que estos primeros grupos musicales comenzaron a actuar en la madrileña base militar de Torrejón de Ardoz, pudieron tener acceso, privilegiado, todo sea dicho, a los discos que llegaban de Norteamérica en los equipajes de los soldados estadounidenses. Así y poco a poco, las figuras del rock and roll y el country como Ricky Nelson, Ray Charles, Creedence Clearwater Revival, etc... llegaban a oídos de los grupos españoles. Allí en Torrejón se celebraban festivales para los internos de la base a los que acudían artistas internacionales y algún conjunto nacional, eso sí, cantando en inglés.

Unos jóvenes diablillos

En el lejano año 1962 nació en la capital de España uno de los primeros grupos musicales ya citados, Los Diablos Rojos. Debutaron en un programa radiofónico, al igual que hicieron la mayoría de conjuntos musicales de aquellos años y actuaron en las matinales del domingo del mítico circo Price madrileño como todos los grupos y artistas "modernos" de los sesenta (Los Sonor, Los Relámpagos, Miguel Ríos, Juan Pardo...)

   La formación inicial de Los Diablos Rojos, que aún eran cuatro imberbes sin ánimo de ofender, era instrumental y estaba compuesta por: Joaquín Torres en la guitarra solista, Guillermo Polo en la batería, Jaime Palafox en el bajo e Ignacio Albéniz en la rítmica. Poco después hubo algunos cambios en el grupo de los que hay que destacar la  incorporación de Javier Navarro en el bajo y de un cantante llamado Falete que pasó fugazmente por sus filas. Tras un tiempo, algunos de los miembros originales se marcharon a otros grupos como Joaquín Torres, que formó Los Pasos y Guillermo Polo que se unió a Almas Humildes con su compañero Javier Navarro.

Pasaron los años sesenta y aquella fiebre de los grupos españoles se fue desvaneciendo y aquellos maravillosos años, como decía no recuerdo quién, no volverían ya.

Hasta que en los ochenta el rock and roll volvió a rondar en la cabeza de muchos de aquellos artistas de antaño, hecho que se reflejó en el programa "Que noche la de aquel año" conducido por el legendario Miguel Ríos y que sirvió para resucitar a algunos de los conjuntos más importantes de rock and roll y refrescar la memoria musical española. Pues esta vuelta a los escenarios tampoco quisieron perdérsela Los Diablos Rojos y reaparecieron con otros nuevos cambios en su formación pero manteniendo el espíritu y la esencia del grupo, que se traduce en los geniales Guillermo Polo y Javier Navarro, en la batería y en la guitarra solista respectivamente. Hoy, continúan al frente de esta histórica agrupación musical y con gran éxito siguen recordando en cada actuación clásicos del rock and roll, algunos de ellos adaptados en su propia versión al castellano. Temas que han marcado a varias generaciones como "Proud Mary", "Lucille", "Georgia" o "Act naturally" son piezas clave de su repertorio. Además de Guillermo y Javier, pertenecen al grupo Joe González, teclista con larga experiencia en Los Sonor o Los Pasos, Francisco Coronel, la voz cantante, Antonio Reyes en la guitarra rítmica y Félix Butragueño al bajo.

Larga vida a Los Diablos Rojos por sus asombrosas cualidades artísticas y sobre todo, por su excelente buen gusto y personalidad.

Según: Carlos Arévalo Ferro  

Nuestro agradecimiento a Guillermo Polo & Joaquín Torres, por sus aportaciones  'Jim'