LOS SEÑORES DE ALCORCÓN  y el holgazán de Pepón
SEGURA

Un matrimonio joven se casa y tiene que soportar la presencia del hermano de la esposa, un simpatico y gorrón vividor, pitillo siempre en la boca y con querencia al tumbing, que no da palo al agua y que termina desesperando a ARTURITO, el cabeza de familia harto de los tejemanejes de su cuñado, de los que muchas veces intenta aprovecharse de manera egoista.

El matrimonio tradicional –los eternos novios que al fin logran edificar su nidito de amor bendecido tras su paso por la vicaría-, compuesto por un tipo responsable, apolítico, ciudadano de orden y algo mayor que su santa; mujer, ésta, voluptuosa, ama de casa y algo tontaina, que, en vista de que el sexo era censurado en aquella sociedad –y más aún en los tebeos para chavales-, no tenían hijos, pero adoptaban al hermano tarugo e indolente de la muchacha