THE WORD

 

 1975 - 1980

 
 
 
Juan María Pardo Gorostola Santos Vaquerizo González José Antonio Mendiguren Llona Jesús Vaquerizo González
Órgano Bajo & Cantante Batería & Voces Guitarra & Voces
 
Jesús Vaquerizo González José Antonio Mendiguren Llona Santos Vaquerizo González Juan María Pardo Gorostola
Guitarra & Voces Batería & Voces Bajo & Cantante Órgano
 
Proyecto de cartel. Dibujo y diseño de J.V.G Proyecto de cartel. Dibujo y diseño de J.V.G
 
 
Decorado del parche de la batería
 
Tarjetas de recuerdo Tarjetas de recuerdo
 
Reseña historica
 
 

  El grupo surgió por mi iniciativa, como continuación mejorada de Lazy. Empezamos como WORD (cada uno de nosotros propuso varios nombres para el nuevo grupo. Yo propuse dos: “ADN” y “La Palabra”, a mis compañeros les gustó el último pero estimaron que quedaría mejor en inglés y sin artículo: una letra por cada componente, como Lazy poco tiempo después, prefirieron cambiar a The Word (con el artículo que antes no quisieron).

  Empezamos el 7 de Marzo de 1975 en la sala Moby Dick (de Deusto, Bilbo) y recorrimos, muchas veces, el circuito de discotecas de Bizkaia, Gipuzkoa y parte de Nafarroa, Araba, Burgos, León, Zaragoza... y actuamos junto a famosos como Raphael (en Holiday), Bruno Lomas, Lone Star, María Ostiz, Los Marismeños... nunca lo hicimos como "teloneros".

  Estuvimos dos veces en el programa "Pasajeros de la Felicidad" que presentaba José Antonio Cayón de Radio Juventud: en una sala de fiestas de Bilbo (no recuerdo su nombre) donde nos hizo una entrevista y otra en el Casino de Villasana de Mena (Burgos) en donde después de la entrevista tocamos unas canciones. También fuimos entrevistados en Radio Burgos, donde difundieron una cinta grabada en directo en 1975 con versiones de Uriah Heep y Deep Purple más varios temas propios, y que desconocemos su paradero.

  Confeccionábamos nuestros propios trajes y (por nuestro sonido, estilo y aspecto) solían tomarnos por un grupo inglés. Santi era un auténtico showman: salía a tocar con la cara y pecho pintados como si fueran tatuajes y hacía un show muy espectacular, consiguiendo tener al público constantemente pendiente de él, haciendo participar activamente del espectáculo a todos los presentes: corría por encima de los amplificadores, daba volteretas por el aire, saltaba del escenario para “enrollarse” con el público... y todo ello sin dejar de tocar su instrumento. Tuvo un par de accidentes desarrollando estas actividades, pero siguió con ellas: en uno volcó varios amplificadores, rodando él y todo por el suelo y en otro, cayó del escenario quedando colgado por un pie, que introdujo en el hueco de uno de los focos del suelo, fracturándoselo. Su número más llamativo era dejarse caer al suelo después de unas volteretas por el aire, e introducir la mano (como accidentalmente) en el cajetín de la reverb del Hammond y, manipulándola para que sonara como descargas eléctricas y convulsionándose enérgicamente, hacia  creer a todo el mundo que se estaba electrocutando.

  Conseguíamos discos y revistas extranjeras por lo que siempre estábamos a la última. Hacíamos versiones de canciones que aún no habían sido editadas en el estado y hubo gente que llegó a decirnos que nos habían oído por la radio, cuando en realidad lo que habían escuchado era el original de las versiones que llevábamos tocando muchos meses antes de que el original sonara por aquí.

  Hacíamos improvisaciones, en los conciertos, en una onda bastante progresiva tipo Jazz-Rock y muchos de los asistentes grababan cintas con sus casetes. Es posible que aún quede alguna en algún rincón olvidado, aunque la calidad será, con toda seguridad –dado el sistema y método de grabación– deplorable.

   Coincidimos varias veces con los sevillanos The Storm, los Deep Purple españoles, y hablamos con su manager (Fernández de Córdoba) sobre la posibilidad de grabar un LP aunque, por la desidia de mis compañeros y mi poco interés en trabajar con una persona tan absorbente como ese señor, no llegó a realizarse.

  En 1975, después de que la sala “Río” de Somorrostro (Bizkaia) se quemara 15 días antes del inicio de nuestro contrato, conseguimos otro (para los días 19, 23 y 30 de Marzo) en la sala Yulay de Ortuella (Bizkaia). Era "semana santa" y la primera vez que el régimen franquista permitía que se ejecutara música no sacra el "domingo de resurrección" (el jueves y viernes "santos" aún tardarían un par de años en recibir ese privilegio) y teníamos nuestros instrumentos en el escenario de dicha sala cuando la noche del día 24, lunes posterior al "domingo de ramos", ETA puso una bomba bajo la bolera del bar adjunto, propiedad de los mismos empresarios, que explotó por la noche y destruyó ambos locales casi completamente, quedando sólo en pie los camerinos y el escenario (también resultaron con daños considerables una librería adjunta, los garajes del sótano del edificio y dos vehículos aparcados en la calle). Todos los instrumentos quedaron con una capa de un centímetro de polvo pero, a pesar de nuestros miedos, quedaron “milagrosamente” intactos y no hubo ningún herido ya que dicha explosión fue a las 4:40 de la mañana cuando las salas estaban vacías.

  No fuimos avisados de lo ocurrido, pero José Antonio se enteró por la radio a mediodía del martes 25 y me avisó por teléfono. Localicé a Santos –propietario y conductor de la furgoneta de The WORD– y los tres nos dirigimos a Ortuella. Llegamos hacia las tres y media de la tarde, pero no pudimos retirar los instrumentos hasta dos horas después (la guardia civil no nos permitió entrar antes, a pesar de identificarnos correctamente).

  Una vez cargado todo en la furgoneta, uno de los propietarios del Yulay (José Luis Santa Eufemia, concejal y teniente alcalde franquista de Ortuella) nos acusó de haber robado una caja de zapatos con 40.000 pesetas (unos 8 meses de sueldo base de esas fechas) que tenía escondida detrás de una pared medio derrumbada. A pesar de que estuvimos vigilados por guardias civiles mientras desmontábamos y cargábamos los instrumentos, que lo hicimos casi a oscuras y que lo último que se nos hubiera ocurrido es ponernos a buscar entre las ruinas vigiladas, el empresario insistía en que le habíamos robado la caja de zapatos con dinero. ¿Qué hacía allí una caja de zapatos escondida con tanto dinero como decía el individuo ese? Terminamos discutiendo, pero un sargento nos mandó subir a la furgoneta y marchar... eran las seis y pico de la tarde y sin comer todavía... Como se portó tan groseramente: primero no avisándonos de lo ocurrido (cuando nuestro instrumental era, seguramente, más caro que sus establecimientos) y después acusándonos de ladrones, lo demandamos en Magistratura, previo aviso, por incumplimiento de contrato (no nos había pagado). Magistratura falló a nuestro favor y obligó al empresario a pagarnos en el plazo de un mes, pero el sujeto desapareció sin dejar rastro y por más que lo intentamos nunca cobramos el trabajo realizado: si no aportábamos la dirección de residencia del empresario, en Magistratura no podían hacer nada –nos dijeron– y la cosa quedó así.

  Muchas veces hicimos “doblete” (dos actuaciones en diferentes sitios en el mismo día) e incluso un par de “tripletes” tocando tres veces el mismo día en diferentes salas de diferentes localidades (tan alejadas como Santurtxi, Eibar y Burgos) en sesiones de mañana, tarde y noche y llegamos a tener contratos firmados con dos años de antelación.

  Como algunos de los miembros de The WORD, convencidos por músicos de grupos comerciales, estaban empeñados en comercializarse para conseguir más contratos (querían incluir a un bajista para que Santos se dedicara sólo a cantar, acompañado de dos chicas que bailasen a su alrededor y se encargaran de los coros) y como yo –guitarra y fundador del grupo– no lo admitiera, a principios de 1979 creamos un grupo paralelo para tocar música comercial (disco, canción del verano, etc.) llamado “La Murga” (se estrenó en la sala Holiday de Deustu, Bilbo) y después, otro que lo llamamos “Bakarrik”, para actuar donde nos pedían un repertorio de canciones en euskera.

  El 7 de Junio de 1980, dimos nuestro último concierto, después de remplazar varias veces al personal (batería y órgano) que marcharon a grupos comerciales con la esperanza de ganar más dinero. Santos Vaquerizo y Jesús Iglesias formaron “Txapela” y The WORD desapareció junto con “La Murga” y “Bakarrik”. Años más tarde, hablando con dos de los componentes que abandonaron The WORD, lamentaron su decisión... pero ya era demasiado tarde:“Habríamos sido la hostia, de no haberlo jodido todo por querer ganar más dinero” dijo uno de ellos.

 
Mas datos
 

1ª Formación: (7 de Marzo de 1975 a 7 de Marzo de 1977)

-  Jesús Vaquerizo González  (guitarra solista, armónica y coros)

-  José Antonio Mendiguren Llona  (batería y coros)

-  Santos Vaquerizo González  (voz solista y guitarra baja)

-  Juan María Pardo Gorostola  (órgano)

 ...

2ª Formación: (8 de Marzo de 1977 a 31 de Diciembre de 1978)

Motivada por el servicio militar de Juan.  Librado del servicio, le ofrecimos su puesto en The WORD, pero lo rehusó.

-  Jesús Vaquerizo González (guitarra solista, armónica y coros)

-  Rafael ______ (órgano)

-  José Antonio Mendiguren Llona (batería y coros)

-  Santos Vaquerizo González  (voz solista y guitarra baja)

 ...

3ª Formación: (31 de diciembre de 1978 a 7 de Junio de 1980)

-  Jesús Vaquerizo González (guitarra solista, armónica y coros)

-  Santos Vaquerizo González  (voz solista y guitarra baja)

-  Jesús Iglesias (órgano)

-  José Ignacio Munilla (batería y coros). En Enero de 1980, fue sustituido por

   Santo López de Castro Regulez, por marchar, José Ignacio, a otro  grupo.

...

Instrumentación:

Batería, Ludwing y, después, Rogers; bajo, Fender Jazz Bass; órgano, Hammond y Multiman; guitarra, Fender Mustang; dirtosionador (fuzz) y wah-wah Marshall, más efectos caseros; equipo de voces, Musicson con mesa de mezclas Sinmarc y eco Gem; micrófonos Shure, Beyer y AKG; amplificadores: Sinmarc, Fender Twin Reverb, Leslie y Tenoxy; armónica, Hohner.

 
 
Basado íntegramente en la narración que Jesús Vaquerizo González (uno de los protagonistas de esta historia) hace en su blog
 

 "Jim".  Webmaster & Corresponsal