SMASH

                                   

GLORIETA DE LOS LOTOS/ ESTA VEZ VENIMOS A GOLPEAR

1970/ 1971
COMPAÑÍA: PHILIPS

Han existido muchos grupos patrios que, a lo largo del tiempo, me han sorprendido. La lista es larga y ahí no pueden faltar Los Canarios, Módulos, Evolution, Brincos, Bravos y, por supuesto, por encima de todos ellos, Smash. Desde que oí por primera vez “El Garrotín”, tema de su tercer álbum, en el programa de Radio 3 “Flamencos y Pelícanos”, me obsesioné con este grupo ya que no acababa de entender qué clase de tipos podían facturar esa fresca mezcla de flamenco, música negra y psicodelia, en Sevilla y hace treinta años. Investigando, posteriormente descubrí que el cerebro que se encontraba detrás de Smash, no era otro que Gualberto García Pérez, nacido en Triana en 1945 y pionero del rock sevillano, primero con su banda Los Murciélagos, pero principalmente con Smash, banda con la que grabó varios singles y tres álbumes, entre 1967 y 1973. Después de deshacer Smash, Gualberto estudió en la Julliar School of Music, de New York. En los Estados Unidos compuso su ópera rock, Behind the Stars y se especializó en el sitar indio, instrumento con el que, al volver a España, grabaría infinidad de LP’s en los que demostró un perfecto equilibrio entre tradición y vanguardia, dando, así, una vuelta de tuerca al concepto del flamenco más purista. La lista de gente con la que colaboró es amplísima e incluye a Lole y Manuel, Camarón, Remedios Amaya, Ricardo Miño, Benito Moreno o La Susi.

Hay un disco de SMASH, grabado en 1970 con SILVIO SEMANASANTERO (en el centro de la foto), tocando la batería.

Recientemente, Philips ha reeditado, en vinilo, los dos primeros discos de Smash, Glorieta de los Lotos (1970) y Esta Vez Venimos a Golpear (1971), dos auténticas joyas, con el valor añadido de la época y el lugar en el que fueron grabadas. En la grabación de Glorieta de los Lotos, no participó al cien por cien Gualberto, puesto que en este periodo realizó un viaje a los Estados Unidos. Aún así su sombra en el disco es alargada, tanto en aquellos temas en los que participó, como en los que no. De todos modos, Gualberto no aparece en la portada, donde sí están los otros tres miembros de Smash: Antonio Rodríguez a la batería, Julio Matito al bajo, y el danés Henrick Michael a la guitarra y violín. Glorieta de los Lotos se abre con el experimental “Forever Walking”, sosegado tema con aires psicodélico y progresivos, en el que la guitarra de Gualberto irrumpe, recordándonos a unos Canned Heat pasadísimos de ácido. Continúa el disco con “Light Blood, Dark Bleeding” un blues interpretado con guitarras acústicas. “Free as the Green Little Man” es otros blues acústico con aromas al delta del Mississippi. “Tove and That” es un precioso medio tiempo, además de contar con la inclusión de un clavicordio, elemento que impregna de un tono absolutamente psicodélico a todo el tema. “It´s Only Nothing” es un blues de inequívoca escuela blanca y británica. “Glorieta de los Lotos” da título al disco y comienza con todo el grupo cantando en castellano y “a capela”, para continuar con algo que recuerda a la música de cámara del Siglo XVIII. El tema que cierra la cara A, “Nazarin Again”, de raíces inequívocamente americanas, tiene una melodía vocal que recuerda muchísimo al Dylan de Blonde on Blonde y que cuenta, además, con un violín de Henrick absolutamente country.

La cara B contiene alguno de los mejores momentos del disco: “Love Millonaire” tiene unas guitarras acústicas y unos cambios de ritmo que recuerdan a Love. Continúa el LP con “Sitting on the Truth”, el mejor tema del album y en el que, paradójicamente, no colabora Gualberto. “Sitting on de Truth” se abre con un grito de Matito, para continuar con un trepidante ritmo de bajo y batería, mientras Henrick se desmarca con una guitarra obsesiva y hendrixiana, en el lo que constituye el momento más crudo del disco. El siguiente tema, “Ottenos” es un experimento psicodélico a base de melodías grabadas al revés y cánticos obsesivos. “Ahimisa” es un precioso instrumental, interpretado con guitarras acústicas y tabla india. Cierra el disco “Rock’n Roll” una larga jam en la que se puede oír al grupo ensayando y discutiendo, hasta que, al final, les sale el tema.

Con todo esto, Glorieta de los Lotos supone un impresionante y desconcertante álbum debut, para una banda de la España de hace treinta años.

El siguiente disco de los sevillanos, Esta Vez Venimos a Golpear (1971), repite las propuestas de su primer trabajo, pero musicalmente hay una evolución en el sonido del grupo, que se acerca a terrenos más progresivos. El álbum contó, esta vez sí, con Gualberto, durante todo el proceso de grabación. Este segundo LP se abre contundentemente con un tema de Julio Matito, “Well you now”, quizás uno de los temas más enérgicos de la banda y que cuenta con unas geniales percusiones de Silvio Mané, que ya colaboró con Gualberto en su primera banda Los Murciélagos. El disco continúa con dos temas de Gualberto y su compañera Jessica Jones; el primero de ellos es “First Movement”, una delicada melodía en la que, otra vez, vuelven a incluir el clavicordio. “Behind the Stars” es una de las cumbres del disco, un hippioso tema, que cuenta con la primera incursión del sitar en el grupo. Es un tema absolutamente hipnótico, con Gualberto cantando melismas, sobre una base de sitar y tabla india, mientras que Juan el Lebrijano da una lección de cante jondo, en la que probablemente sea la primera vez que se mezcla flamenco y rock. En el primer LP en solitario de Gualberto aparece una versión distinta de “Behind de Stars”, esta vez con Jessica cantando y sin el cante de Juan el Lebrijano, en lo que sería el germen de su posterior opera rock, de idéntico título. La cara A se cierra con un tema de Matito, “We Come to Smash This Time”, primer single del álbum y todo un himno para Smash y sus seguidores.

La cara B comienza con “My Funny Girl”, otra aportación de Matito, con unos aires muy folkies, en el que podría ser, tranquilamente, un tema de Paul Simon. La cara B continúa con otro tema firmado, también, por Matito; de título “Don’t Be Sad, Baby”, es un enérgico tema y quizás en el que más se acercan a terrenos progresivos, sobre todo en el riff de guitarra, que recuerda a los Jethro Tull de Stand Up, siendo patente, también, la influencia de Jimmi Hendrix. El disco encuentra su punto culminante en “Fail Safe”, un largo tema de más de diez minutos, firmado por todo el grupo, en el que sobre una impresionante base rítmica, nos encontramos una afiladas guitarras y la voz distorsionada de Matito, que nos recuerda al Iggy Pop más salvaje. Este tema es de lo mejor y más crudo que grabó Smash y solo por tenerlo, ya merece la pena pagar los euros que vale el disco. Esta Vez Venimos a Golpear termina con “Good Bye”, único tema del disco aportado por Henry, con un precioso trabajo de guitarra acústica en la línea del tema “Little Martha” de Allman Brothers.

Smash ha significado para mí una auténtica ruptura de esquemas, ¡de verdad!, si hubiesen sido yanquis, serían grupo de cabecera para todo rockero de pro. Ya solo me queda hacerme con el tercer álbum de Smash,  Pureza y Vanguardia del Flamenco, para completar la discografía de, sin lugar a dudas, mi grupo favorito español.

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GLORIETA DE LOS LOTOS (1970)
Smash

Comentario de Alexis Cruzado

Grabado en 1970 para la casa Philips. Este debut del conjunto sevillano está caracterizado por un sonido fresco, en el que predomina el blues y el rock, con alguna pincelada psicodélica, progresiva, e incluso de música "preciosista" o barroca, metiéndose a veces también en lo que es la música folk americana, de clara influencia dylaniana.
Los integrantes de la banda eran Gualberto a la guitarra (aunque a mitad de grabación del disco de peleó con sus compañeros y dejó momentáneamente el grupo), Julio Matito al bajo y voz principal, Henrik Michael al violín y guitarra y "Antoñito" Rodríquez a la batería y percusión.

Empezamos por "Forever Walking", tema que abre el disco; es una canción con una melodía melancólica y psicodélica en sus arreglos, sobre todo en los solos de guitarrra que nos ofrece Gualberto, que recuerdan al mejor Henry Vestine de Canned Heat puesto hasta arriba de ácido.
El segundo y tercer tema son dos bluses: el primero "Light blood, dark bleeding", un blues acústico y con unas guitarras fluidas y emocionadas, que se entrecruzan cuando puntean las melodías; el segundo blues,"Free as the green little men", grabación casera en la que Julio toca una guitarra eléctrica sin enchufar, por lo que, añadido al sonido cavernoso de la grabación, le da un toque extraño, extático y lejano a la canción. Después sigue "Tove and all that", una preciosa canción de Henrik que habla sobre amor, conquistar a alguien; a mitad de canción, se cuela un clavicordio tocado por Gualberto, que le da a la canción un toque barroco.
Después viene el tema que da nombre al disco, "Glorieta de los lotos", un precioso y corto tema en el que los Smash al completo cantan a capella y seguidos de ellos, entran el violín de Henrik destacando sobre sonidos de campanas y el clavicordio, nuevamente, de Gualberto, en una canción de bonita inspiración barroca que te hace recordar la Sevilla del siglo XVI.
La siguiente es "It's only nothing", un blues cañero y en el que quedan reflejados los auténticos Smash, a través de este blues de marcada influencia británica y que se erige como uno de los mejores temas del disco; la cara A acaba con la balada protesta y de inspiración dylaniana "Nazarin again", que habla sobre predicadores y gurús.

La cara B es una muestra de que los Smash sin Gualberto son posibles, ya que éste se peleó con ellos, quedando el trío Julio-Henryk-Antoñito como formación, en la que destaca Julio, por su calidad como músico y líder "en la sombra" (ya que algunos de los mejores temas de los Smash son de Julio) del grupo.
Se abre esta cara con una preciosa balada de Henryk, "Love millonaire", de melodías dulces y suaves y con unos coros perfectos. Le sigue la poderosa "Sitting on the truth", el tema más cañero del disco, en el que la potente batería de Antonio lleva el ritmo al bajo y a las inspiraciones de un Henryk a la guitarra que recuerda a Jimi Hendrix, mientras Julio canta a toda voz y desgañitándose que "quiere estar siete minutos sentado en la verdad". Sigue un pequeño experimento sonoro denominado "Ottenos", en el que se mezclan guitarras y voces pasadas al revés (por lo que el sonido es psicodélico y extrañísimo), sobre las que predomina el violín; el término de esta canción enlaza con otra,"Aimsha", preciosa balada de guitarras acústicas y percusión, que nos transporta al San Francisco de los últimos 60 y a su espíritu de no violencia y amor.
Se cierra este excelente disco con" Rock and roll (rollo en las rocas)", un extenso tema en el que se nos muestra a los Smash metidos en el ensayo y arreglo de un tema (se les escucha de conversar y pelearse un pelín -típico entre los músicos cuando las cosas no salen bien-), pero al final consiguen terminar bien realizando un magistral rock&roll.

Página bajada de http://pobladores.lycos.es/channels/musica/A45rpm , donde puedes encontrar gran información sobre grupos y artistas. Gracias.